PELÍCOOLAS: LE PETIT SOLDAT DE JEAN-LUC GODARD

Poster de Le Petit Soldat

Pelícoolas es una sección dedicada al cine. No son críticas, no son snobismos; son recomendaciones de películas que me llamaron la atención por a o b motivo (usualmente cinematografía o guión jeje), que considero genial compartir por acá y recomendar. Nada más que eso. Hoy, un clásico: Le Petit Soldat de Jean-Luc Godard.

Por este hemisferio hace un frío de no creer y claro, lo único que quiero es perderme en mi edredón, tomar tecito, comer medialunas y ver películas hasta dormir o morir, lo que llegue antes. Al día siguiente, repeat. Tuve mi época nouevelle vague hace unos cuantos años y aún así me quedaron varias pendientes, como esta recomendada.

Le Petit Soldat - Bruno tomando una fotografía de una pareja besándose.

Pour moi, le temps de l’action a passé. J’ai vieilli. Celui la réflexion commence.

Para mí, el tiempo de actuar pasó. Envejecí. Aquí la relfexión comienza.

Empecemos intentando hablar de este género que revolucionó la industria del cine. Nació a finales de los 50 en Francia, donde básicamente los realizadores se revelaron contra la forma “tradicional” de hacer cine, especialmente en cuanto a técnica. Sus principales representantes, fueron en un comienzo guionistas; cultos cinéfilos dejando guiños culturales y de sus películas favoritas en todo lo que hacían. Estas producciones desafiaban el “cinema de qualité” en estética y temáticas, tanto que invitaban a una reflexión casi existencialista por parte de sus protagonistas. Uff.

Bruno leyendo un libro en el tren.

Puisque maintenant mon histoire a été simple. Est celle d’un type sans idéales. Et demain ?

Hasta ahora mi historia ha sido simple. Y es la de un tipo sin ideales. Pero, ¿y mañana?
Vista del tráfico de Ginebra desde arriba.

Sin lugar a dudas, las dos películas más famosas de Godard son À Bout de Souffle, mejor conocida como Breathless, y Pierrot Le Fou. Curiosamente, si bien las tramas son siempre diferentes, sus protagonistas no dejan de caer continuamente en el mismo cliché. El hombre es: rebelde, bastante maleducado, ñembo sensual, aunque nunca realmente lindo y “amante de las mujeres” pero algo misógino al mismo tiempo – el feminismo ya no me deja percibir cosas a la ligera y mi tolerancia por machismos y micromachismos es así menos cero. Por otra parte, si bien los personajes masculinos son un claro reflejo de la época en la que se está desarrollando la historia; las mujeres siempre son retratadas con mucha personalidad y astucia, rebeldes para su “género” y circunstancias sociales, aventureras y de almas libres. Y esto sí me gusta.

Los personajes Bruno (Michel Subor) y Veronika (Anna Karina bbdlc) de Le Petit Soldat no son la excepción.

Veronika frente al espejo.

Je trouve que s’il avait importance dans la vie c’était n’est pas être vaincu.

Creo que si existe algo importante en esta vida es no sentirse vencido.
Veronika.

C’est qu’est important n’est pas la façon en que des autres vous regardez, c’est la façon dont on voit son propre visage.

Lo importante no es la manera en que los otros nos miran, si no la manera en la que vemos nuestra propia cara.
Bruno tomando una fotografía.

Un poco muy poco de la trama. Bruno es un desertor militar que busca refugio en Ginebra, pero para ello, se vuelve espía del gobierno francés. Además, es fotográfo y sabe más de música clásica que Alex DeLarge. Allí, conoce a Veronika, una rusa con el sueño de convertirse en tapa de revistas. La película está narrada por Bruno y para ser sincera, es particularmente profunda en ciertos aspectos de su vida, especialmente al analizar sus decisiones.

Bruno y Veronika.

C’est drôle quand je regarde mon visage en face, j’ai l’impression que ne correspond pas à l’idée que je me fais dans l’intérieur.

Es simpático pero cuando miro mi rostro, me da la impresión de que no corresponde con la idea que tengo de mí mismo.
Bruno y Veronika en la cama.

La película tiene un poco de todo. Acción, drama, amor, reflexión… Hasta parece una de Transformers (?). Mentiiiiiira, perdón puristas.

Las tomas, a pesar de lo “sloppy” característico de este cine y de su blanco y negro de los 60; tienen una composición bastante agradable, especialmente donde Bruno y Veronika interactúan. Muchos frames seleccionados quedaron fuera de esta entrada. Se pueden ver planos súper cerrados de los protagonistas, donde cada mueca nos cuenta más de ellos. Es íntimo, estético dentro del desorden, poético, casi perfecto.

También hay muchas escenas de ellos frente a espejos, como contándonos más del interior de cada uno, de la esencia, lo que no se ve o no quieren mostrar; algo de lo que Bruno no deja de reflexionar.

Veronika y Bruno.

Je me suis demandé si j’étais heureux de me sentir livre, ou livre de me sentir heureux…

Me pregunté si estaba feliz de sentirme libre, o libre para sentirme feliz…

Esta película es una invitación en todos los sentidos. Una reflexión sobre la época, las costumbres, la estética, la forma de actuar/hablar/ser, relevante hasta nuestros días… Que creo que es el objetivo de cualquier historia contada, especialmente de forma visual como en el cine.

Veronika y Bruno frente al espejo.

Sin más que agregar ni spoilear, les dejo el trailer:

Y acá una sinfonía de Haydn, compositor que según Bruno, es perfecto para cualquier hora del día.

Bruno y Veronika

Le privilege de mourir. Quel privilege ? De ne plus mourir.

El privilegio de morir. ¿Cuál es el privilegio? No morir más.

Y para ver más recomendaciones de su humilde servidora, click aquí.

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