OTOÑO EN ESTOCOLMO

Suena a rom com que termina con uno de los protagonistas muerto. Pero Estocolmo es así de romántica y especialmente en otoño.

Mírenle na.

Tuve la suerte de volver después de 5 años, siendo una de mis ciudades preferidas en el mundo. Mi obsesión con Suecia empezó probablemente de adolescente, escuchando Opeth y añorando la nieve. La atracción por ciertos lugares a veces no se puede explicar, y desde que tengo memoria que fantaseo con vivir en la ciudad más chic de Escandinavia. Terminé en Tallin, sorprendiéndome de lo cerca que mi realidad está hoy de ese sueño. Capaz en unos años más, por qué no.

Ay, me puse toda sentimental. Lo cierto es que volví y la experiencia no pudo ser mejor.

LA EXCUSA

Dos conciertos; The Sisters of Mercy (otra banda de culto que mientras crecía me auxilió y acurrucó) y Pixies (un clásico de ayer que aprendí a apreciar recientemente). Estocolmo es lo mejor de esta zona para shows, hay al menos dos cada semana, pero no hay bolsillo que aguante *sobs*.

EL DÓNDE

La primera vez que visité Suecia fue en el 2014 cuando todavía vivía en Francia. Hice Couchsurfing porque hendy y pude conocer Gotemburgo y Estocolmo. Esta vez, pasó algo similar pero mucho más cool; me reencontré con uno de mis hosts después de 5 años. Las vueltas de la vida y lo lindísimo de las redes sociales.

LA IDA

Escapada express del trabajo y pasé 3 días y 3 noches allí. Los vuelos son bastante frecuentes desde Tallin y son directos con Norwegian o LOT. El tiempo total es de poco más de 1 hora y los precios son bastante amigables, unos 50€ ida y vuelta si mirás con antelación y algo de suerte. Un AsunciónSão Paulo.

LA LISTA

Lo mejor de mi visita fue que mi host tiene una chihuahua hermosísimiiiii y pude paliar el techaga’u de mis michas haciendo muchas actividades chihuahua related.

Ella <3

El primer día me paseé sola con Ella y fuimos a un café de perros, Heavenly Dogs en Hedinsgatan. Sí, de perros. No era solo un lugar pet friendly, si no que su target eran personas con perros. Recorrimos el centro y otros lugares clave de la ciudad.

El segundo día fuimos los 3 a literal, un encuentro de chihuahuas y nunca fui tan feliz en la vida. Hihglight del viaje. Aproximadamente unos 15 perritos se unieron a la fiesta en un paseo de más o menos 3 horas por un parque gigantesco. Me hospedé entre las zonas de Sibirien y Östermalm, un área súper residencial y estudiantil, o sea, mucho por ver. Recorrí la universidad Tekniska Högskolan y quise volver a tener 19 y ganas de vivir para estudiar y cumplir mis sueños sólo mirando sus pasillos. Cenamos en el depto y cocinamos las classic albóndigas suecas (versión veggie para mí) con puré de papas y arándanos. Y después, el primer show esperadísimo en el Münchenbryggeriet, un venue de conciertos que antes era una fábrica de ya no me acuerdo qué.

Parte del encuentro en el parque.
Ella es Mimi, otra súper chihuahua.
Princess Ella, cansada de tanta atención y dentro de mi mochila.
La cena sueca.

El tercer día me aventuré (y perdí) por Södermalm, mi lugar en la ciudad según mi host… Es, ejem, el barrio hipster, jeje. Obvio me encantó y obvio todo era vegano y obvio todos tenían barba. Ahí fui a un brunch increíble, Hermans, con su slogan de “give peas a chance”, donde pagando 14€ comés todo lo que queréis y tomás todo el café y/o té que puedas. Una casi escalada hasta el Monteliusvägen y su increíble vista y era hora de la cena otra vez. Esta vez visitamos la casa de otros amigos y hicimos un súper grill con queso halloumi y hongos chantarelles, mamá lo rico que es esto. Y después, el segundo concierto esperadísimo en el Cirkus Arena, el venue más lindo que vi y pisé, con una sala redonda con temática circense for realsies.

En algún lugar “alto” de Estocolmo.
Parte de Södermalm.
En Hermans giving peas a chance.
Y la única foto dentro de Cirkus. En. El. Baño. Sorry. Not. Sorry.

Y así llegó el día siguiente y mi hora de volver a Tallin, un lugar que nunca pensé considerar barato en ningún sentido… Pero sí. Volví con la panza llena, la maleta con un almohadón (legit) y muchísimas ganas de volver a ir.

Ustedes, tienen alguna ciudad con ese no sé qué que les atrae magnéticamente? Escríbanme cuáles son en los comentarios! Y miren esta última foto de Ella con la toalla que le llevé de regalo (?)

Ayyyyyyyyy.

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