FOOD DIARY: MESES DE COMILONAS

Una de las primeras cosas que hice al mudarme a Estonia fue preguntar en redes qué les gustaría que comparta por acá. La comida superó ampliamente cualquier otra categoría. Así que, a continuación, una especie de Food Diary con lo mejor de Tallinn y sus alrededores.

Separemos por categorías. O algo así.

RESTAURANTES

Soy esa insoportable que le saca fotos a su comida antes. Siempre y cuando valga la pena (casi siempre vale aunque mis fotos son las peores).

Naga Naga

Fritura bebé de la casa.

Restaurante/bar del Oldtown con una fina selección de “todo un poco”. Las sweet potatoes fritas acá son la sensación y obvio, quiero encajar (?). El otro plato son bolas fritas de queso con jalapeños. Las salsas: honey mostrad y mayo vegana.

Cabe destacar que no consumo carne animal así que todo lo que van a ver por acá cae en lo ovolacto vegetariano.

Tragos no faltan. Destornillador, Mimosa y Phil Collins.
Bolitas de vegetales con ají picante y más money mustard.
Brownie de sea salt y frutos rojos.

Ülo

Restaurante vegetariano que también sirve algo de carne y pescado. Es como la antítesis del común denominador que suele tener “algo veggie” en el menú. Ülo es un nombre muy tradicional y antiguo, equivalente a nuestro Porfirio.

Hongos fritos de entrada con salsa agridulce.
Y por qué no acompañar con Margaritas?
Risotto de espinaca y chantarelle con brotes y avellanas.
Udón con salsa de coco y vegetales frescos.

Tokumaru

Restaurante de ramen y sushi que me voló la cabeza. Generalmente, no me emociono mucho con la comida oriental porque sus opciones vegetarianas son muy pero muy limitadas.

Tokumaru es la excepción, desde sushi y entradas, hasta ramen y otros platos principales.

Mi sushi de hongo shitake.
Mis dumplings de vegetales con salsita vegana.
Ramen. De pollo picante para mi acompañante y vegano con salsa de coco para mí (pedí el huevo extra porque no me aguanté).
Un close up pornográfico.

La Tabla

Cocina internacional en el corazón de Telliskivi. Un menú súper variado con infinidad de tragos y vino, la verdad, toda una experiencia y súper recomendado para ir en grupos de amigos.

Ensalada de queso de cabra caramelizado con salsa agridulce de remolacha, colchón de verdes y frutos rojos.
Dumplings estonios (no me acuerdo el nombre, no me odien) rellenos de hongos salvajes acompañados con crema agria.

Paparazzi

Un lugar al que llegué con una amiga después de mucho beber y tener antojo de pasta. Sin mucha variedad veggie, pedí lo único de la carta sin carne. Una pena.

Tallarines al funghi.

V

El mejor lugar de la ciudad, lejos. Es un restaurante 100% vegano con el mejor menú del mundo. Fui a este lugar ya unas 6 veces y creo que todavía no terminé de probar todo el menú.

Jaja de remolacha y garbanzos con papines bañados en un puré ahumado de cebollas y crumble de verdes. Miamar.
Pasta rellena de tofo y espinaca con salsa cremosa al vino. Lo mejor que comí en la vida.
Torta del día. Ya ni me acuerdo qué tenía.
Cheesecake vegano de Oreo.
Otra torta del día que tampoco me acuerdo qué tenía.

The Golden Piglet

Uno de los restaurantes de comida típica por excelencia. Muchas opciones con diferentes carnes (y los platos parecen gustar mucho a los carnívoros) con una única opción veggie; un plato de nombre Witch’s Casserola (el estofado de la bruja).

Entradita de pan negro de centeno y manteca. Este tipo de pan es la superestrella acá.
Entrada de queso y mermelada. Una combinación súper común acá.
Witch’s Casserole: un gratinado de papas con hongos salvajes.

Nop Café

Un lugar súper interesante con políticas todavía mejores. Todo lo que sirven es orgánico y hecho a mano sin ningún conservante, proveído por productores locales.

Todo es vegano, sin gluten, ni azúcar. Un lugar realmente increíble.

Entrada de diferentes hummus y una mimosa pa la mimosa.
Risotto de quinoa con queso feta vegano, nuez de granja tostada con salvia, pesto de perejil con semillas de calabaza, vinagreta de cítricos, chanterelles, brócoli y rabanitos.
Impresionante.

CHAKRA

Una opción riquísima con un súper menú y una atmósfera muy genial. Fui dos veces y volvería mil más.

Arroz basmati con nam de manteca y ajo más lentejas con espinaca y verduras al ajo.

Lido

No, no es Lido Bar (aunque cómo extraño su mbejú, chica guasú y villaroá de huevo). Esta versión estonia es una especie de buffet para brunchear, con literal, todo lo que te puedas imaginar.

Se paga por cada cosa que elijas y obvio terminás perdiendo como la guerra porque querés todo… O esa soy solo yo.

Brunch para dos.

Samsa Family Bakers

Una especie de torta frita con relleno, servida con picante y mayonesa. Extraña combinación que merece otra visita post-resaca.

Acá la evidencia.
Y el relleno de espinaca y feta.

KOMPRESSOR

Otro de mis lugares súper fab. Una creperia.

Con panqueques salados y dulces, es súper difícil saber qué pedir porque siempre pensás que querés más de uno pero si intentás hacer eso, literal, morís. Intenté una vez y desde ese entonces le respeto (?)

Buena suerte haber descubierto sus entradas (las mega clásicas sweet potatoes y bolitas de queso) con una súper sidra de pomelo.

Mi opción preferida: panqueque de queso brie con mermelada de higo.
Veámoslo otra vez.
Miau.

CAFÉS

Kovhik Komeet

Un café con muchas cosas ricas. 7/10.

Capuccino vegano con quiche de tomates secos y mozzarela.
Torta crème brulée.

Kohvik Caferita

Un cafecito shabby chic dentro de un mall enorme. Un buen ambiente y una mega selección de masitas y cositas dulces.

No hubo tiempo para sacar la primera foto. Tomé un kakao de medio litro porque literal estaba muriendo de frio.

Pierre Chocolaterie

Uno de los lugares más mágicos de la ciudad. En el corazón del Oldtown, haber descubierto esta chocolatería es como sacar la lotería. Un domingo de antojo, decidí buscar lugares donde tomar un súper chocolate caliente, como ese de cumpleaños que hace mi mamá lleno de leche condensada.

Encontré Pierre, escondido en el medio de un jardín, con la decoración más increíble que se puedan imaginar. Un lugar que te invita a tomar mil y un cafés o chocolates, con sus rincones acojedores, su exquisita carta y su genial música en vivo.

Chocolate azteca con sal marina y caramelo.
Quiche de tres quesos con aceitunas negras.

The Living Room

Un café de estudiantes hecho para estudiantes. Desafortunadamente, acaban de cerrar permanentemente sus puertas pero sus dueños aseguran que tienen un as bajo la manga y que no nos preocupemos.

Chocolate con crema vegana, capuccino y jugo de cítricos.
Un minuto después.

HOMEMADE

The classic chipa guasú que todos amaron.
Ravioles caseros rellenos con una reducción de manzana dulce y salsa cremosa de manteca y romero más arándanos. OMFG.
Un típico desayuno cuando me despierto más temprano de lo normal.

RANDOM

Ccc

Clásica foto de mercado ambulante.
Wrap vegano que se puede comprar en cualquier almacén/estación de servicio.
Entraditas del buffet de un paseo en yate.
Tragos, tragos, tragos. El lugar se llama Frank.
Tragos en Sigmund Freud. Versión 1.
Tragos en Sigmund Freud. Versión 2.
Picnic en el Parque Kradiorg.
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