#ENCENDÉLOQUESOS EN ZAGREB

Bienvenidos a la segunda entrada junto a Encendé Lo Que Sos. Esta vez, la aventura me lleva a Zagreb, capital de Croacia. Suena exótico, ¿verdad? Y para ser sincera fue todo eso y más. 

Soy algo así como una adicta a los viajes, dromómana sería el término adecuado y pretencioso, creo. En mis excursiones anteriores por el viejo continente, recorrí más de 15 países con sus respectivas capitales, y me sentía cansada de la ciudad y de ese típico paisaje europeo con los edificios hermosos y las calles peatonales… Por eso, decidí esta vuelta ir un poquito más allá y conocer algo menos cliché y más arriesgado. Croacia y Bosnia Herzegovina fueron los países seleccionados. 

En esta primera etapa, viajé desde París (acá pueden ver el primer capítulo y toda esa experiencia) hasta Zagreb, para estar dos días en la capital y después tomármelas hacia las costas del Adriático. Apenami. 

Estaba algo preocupada por viajar sola, porque de repente es justamente eso, solitario. Y en París, conocí a un artista croata que me dijo: “No te preocupes, en Croacia nunca vas a estar sola”. Y fue realmente algo así. Fíjense:

 

Y acá, el detalle. 

Calle Ilica, una de las principales del centro de la ciudad.

Ya sé que dije todo lo que dije arriba, y sí, Zagreb sigue siendo “bastante europea” en su paisaje y modelo de ciudad, pero, pero, pero, es mucho más extravagante de lo que aparenta. 

Arquitectura de la zona céntrica.

La gente es muy amigable, más que en otros países europeos, y ver turistas les emociona muchísimo, ya que ellos se consideran medio los white trash de Europa.

Chicas posando voluntariamente para el blog.
Perro en croata se dice PAS y se pronuncia PAS. Esta es su única palabra fácil, jajaja.

El primer día me sorprendió con mucha lluvia. Y el segundo, bueno, como ven en las fotos, con bastante sol. Caminé algo así como 10kms rumbo al Museo de Arte Contemporáneo (el más alejado de la ciudad) y descubrí muchas cosas por el camino. Por ejemplo…

Parques de la zona universitaria de la ciudad. Hay como 6 uno al lado de otro.
Esta zona se conoce como Zagreb Fountains, un parque en el medio de la autopista con bueno, fuentes.
Zagreb Fountains.
Más del jardín de las Zagreb Fountains.
Puente antes de llegar al museo.

Y, algo del museo. 

Entrada principal.

Esta es la primera obra con la que te encontrás al abrir la puerta. La historia cuenta que ese mensaje fue escrito por un soldado alemán, una especie de burla sobre cómo reconocer a una chica de Bosnia Herzegovina, buscando esas características. La artista que intervino el mensaje es la de la fotografía, y obviamente es bosnia. La mayoría de las obras del museo están relacionadas a la guerra desatada en la zona hace no mucho años todavía. 

Y el museo tenía un tobogán. Porque sí. Obviamente me tiré.

Eso es todo y por fa no se olviden del video… Ahí está lo más lindo, que es la gente (emoji de corazón). Para haber sido una visita express y haber ido allí por primera vez, Zagreb me conquistó. Tiene personalidad, tiene identidad y realmente a nivel cultural, no se parece a nada que haya conocido o experimentado antes. Re-co-men-da-da.

Y una vez más, anunciamos el próximo destino antes de partir: Zadar y Maslenica. Viajé en un bus de mala muerte croata hasta la costa dálmata del país y eso es todo lo que puedo adelantar hasta ahora.. Nos leemos en breve.

 

El viaje, lo exótico y el tourcito por la city fueron presentados por

 

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